La tricomycosis es causada por hongos dermatofitos, principalmente especies de Microsporum y Trichophyton, que invaden el tallo y los folículos del cabello. La infección generalmente se propaga a través del contacto directo con la piel, contacto con animales infectados o artículos compartidos como peines, sombreros, toallas o navajas.
Los niños, las personas en grupos de contacto cercano y los hombres que se afeitan o recortan la barba con frecuencia tienen un mayor riesgo de tricomycosis. El contacto con mascotas o animales de granja infectados, compartir herramientas para el cabello y un sistema inmunológico debilitado también aumentan la probabilidad de infección y recurrencias.
La tricomycosis se trata principalmente con medicamentos antifúngicos sistémicos como la griseofulvina, la terbinafina o el itraconazol, a menudo durante varias semanas. Las cremas locales, los champús medicados, el afeitado o recorte cuidadoso y las medidas de higiene ayudan a eliminar el hongo y prevenir la propagación, y el tratamiento temprano reduce el riesgo de pérdida de cabello permanente.