No hay una sola causa del carcinoma de células escamosas, pero la exposición prolongada a los rayos UV, la radiación, ciertos productos químicos, el daño crónico de la piel y algunas enfermedades raras de la piel aumentan el riesgo. En algunos casos, el virus del papiloma humano (HPV) y un sistema inmunológico debilitado también juegan un papel.
El SCC puede volver después del tratamiento y, en algunos casos, propagarse a los ganglios linfáticos cercanos u órganos distantes, especialmente cuando es grande, profundo o de larga duración. Las personas con un SCC tienen más probabilidades de desarrollar nuevos cánceres de piel en el futuro y necesitan controles regulares de la piel.
El tratamiento principal para el carcinoma de células escamosas es la extirpación quirúrgica completa del tumor con un margen de piel sana. Dependiendo del tamaño, la profundidad y la ubicación, los médicos también pueden usar radioterapia, cirugía especializada (como Mohs) o, en casos avanzados, tratamientos sistémicos como inmunoterapia o quimioterapia.