La causa exacta de la dermatitis seborreica no se comprende completamente, pero parece involucrar una reacción exagerada de la piel a una levadura común en la piel, junto con factores genéticos, hormonales y la producción de aceite de la piel. El estrés, el clima frío y seco, los productos agresivos para la piel y algunas enfermedades pueden desencadenar o empeorar los brotes.
Tienes más probabilidades de desarrollar dermatitis seborreica si eres un bebé menor de 3 meses o un adulto mayor de 60, tienes piel grasa o padeces condiciones como VIH, enfermedad de Parkinson, depresión o dependencia al alcohol. El clima frío y seco, el estrés y los productos agresivos para la piel o el cabello también aumentan el riesgo de brotes.
El tratamiento se centra en reducir la inflamación, la levadura y las escamas con champús medicados, cremas antifúngicas o antiinflamatorias, y una limpieza suave. La mayoría de las personas necesitan mantenimiento continuo, usando productos medicados algunas veces a la semana y humectantes suaves para mantener la piel tranquila y prevenir brotes.
No puedes prevenir completamente la dermatitis seborreica, pero puedes reducir los brotes usando limpiadores suaves, champús anticaspa regulares si eres propenso a problemas del cuero cabelludo y humectantes no irritantes. Manejar el estrés, evitar productos agresivos para el cabello y la piel, y proteger tu piel en climas fríos y secos también ayuda.
Consulta a un dermatólogo si tu dermatitis seborreica se está extendiendo, es muy pruriginosa, dolorosa o no mejora con champús anticaspa de venta libre y cuidado suave de la piel. También debes ver a un médico si la erupción parece inusual, tienes otros síntomas preocupantes o padeces condiciones como VIH o enfermedad de Parkinson.
La dermatitis seborreica generalmente no es una emergencia y a menudo puede manejarse con productos de venta libre y cuidado de rutina, pero debes ver a un médico si es severa, se está extendiendo o no mejora. Busca atención urgente si la piel se vuelve muy dolorosa, caliente o supurante, lo que puede indicar infección.