Los Siete Signos que los Dermatólogos Observan
Tu piel tiene docenas de lunares, y la gran mayoría permanecerá completamente benigna a lo largo de tu vida. Pero el melanoma, la forma más peligrosa de cáncer de piel, a menudo comienza en o cerca de un lunar existente, por lo que saber qué buscar es un conocimiento que puede salvar vidas. Los dermatólogos evalúan los lunares utilizando siete signos de advertencia clave.
Primero, asimetría: si dibujas una línea imaginaria a través del centro de un lunar y las dos mitades no coinciden, esta irregularidad merece una inspección más cercana. Segundo, irregularidad en los bordes: los lunares benignos típicamente tienen bordes suaves y bien definidos, mientras que los lunares sospechosos pueden tener bordes dentados, muescas, difusos o en forma de concha que se desvanecen en la piel circundante. Tercero, variación de color: la mayoría de los lunares normales son de un tono uniforme de marrón.
Un lunar que contiene múltiples colores, incluyendo marrón oscuro, negro, rojo, blanco o azul, es preocupante. Cuarto, diámetro: cualquier lunar que sea más grande de seis milímetros, aproximadamente el tamaño de una goma de borrar de lápiz, merece evaluación, aunque los melanomas pueden ser más pequeños. El quinto y posiblemente el signo de advertencia más importante es la evolución: cualquier lunar que esté cambiando de tamaño, forma, color, elevación o que desarrolle nuevos síntomas como picazón, sangrado o costras debe ser evaluado de inmediato, porque el cambio es la característica distintiva de la malignidad.!!
Sexto, el signo del patito feo: un lunar que se ve notablemente diferente de todos tus otros lunares se destaca como sospechoso, incluso si no cumple claramente con los otros criterios. Séptimo, la aparición de cualquier nuevo lunar después de los 30 años merece atención, ya que los nuevos lunares en la adultez conllevan un riesgo ligeramente elevado en comparación con aquellos presentes desde la infancia.

Qué Hacer Si Tu Lunar Muestra Señales de Advertencia
Si identificas una o más de estas señales de advertencia en alguno de tus lunares, la acción más importante es no entrar en pánico, sino buscar una evaluación profesional dentro de dos a cuatro semanas. El melanoma detectado a tiempo, antes de que se haya propagado más allá de la capa externa de la piel, tiene una tasa de supervivencia a cinco años que supera el 99 por ciento. Un dermatólogo examinará el lunar utilizando un dermatoscopio, un dispositivo de aumento especializado con luz polarizada que revela patrones subsuperficiales invisibles a simple vista.
Si el lunar parece sospechoso en la dermatoscopia, el médico realizará una biopsia, que implica la extracción total o parcial del lunar bajo anestesia local y su envío a un laboratorio de patología para un análisis microscópico. Esta es la única manera definitiva de determinar si un lunar es benigno o maligno. Las autoexaminaciones regulares realizadas mensualmente, combinadas con chequeos profesionales anuales de la piel para aquellos con factores de riesgo, crean el mejor marco de detección temprana porque la mayoría de los melanomas son notados primero por el paciente o una pareja en lugar de un médico.!!
Para realizar un autoexamen efectivo, colócate en una habitación bien iluminada con un espejo de cuerpo entero y un espejo de mano para áreas difíciles de ver como la espalda y el cuero cabelludo. Fotografía tus lunares periódicamente para crear una línea base visual que facilite detectar cambios futuros. Presta especial atención a los lunares en ubicaciones de alto riesgo: el tronco en hombres y las piernas inferiores en mujeres son los sitios más comunes para el melanoma.
Las personas con más de 50 lunares, antecedentes familiares de melanoma, piel clara con historial de quemaduras solares, o un sistema inmunológico debilitado deben ser especialmente vigilantes. Evita las camas de bronceado por completo, ya que aumentan drásticamente el riesgo de melanoma, y aplica protector solar de amplio espectro a diario para proteger los lunares existentes de cambios inducidos por los UV.


